TECNOLOGIA

Los sistemas de suspensión son los responsables de la interacción entre los movimientos del chasis del vehículo y el terreno por donde circula. Esta interacción siempre incluye varios compromisos, ya que une físicamente el vehículo a la carretera y le transmite las irregularidades del pavimento.

También debe considerarse que la suspensión controla tres de los movimientos del vehículo como son el vertical, el de balanceo y el de cabeceo. Sin embargo, el echo que la mayoría de vehículos tengan cuatro ruedas introduce un elemento nuevo de complejidad.

Suspension Modes

Cuando un vehículo tiene 4 o más ruedas, las cargas en los neumáticos varían en función de las irregularidades de las superficies. El posicionamiento del coche con respecto a la carretera compromete tres grados de libertad, y usando 4 o más ruedas lo convierte en un sistema hiper-estático.

Podemos entender la suspensión de un vehiculo de 4 ruedas como un sistema de 4 grados de libertad definidos como movimientos independientes de cada rueda con respecto al chasis del vehículo.

Normalmente pensamos solamente en tres movimientos del chasis, el vertical, el de balanceo y el de cabeceo. Por tanto necesitamos incorporar un cuarto “movimiento” que es independiente de la posición del coche: el cruce de ejes, a veces llamado “articulación de las ruedas”. A estos movimientos también se les llama “modos de suspensión”, que combinados con los movimientos de las ruedas están asociados a:

  • Movimiento vertical
  • Movimiento de balanceo
  • Movimiento de cabeceo
  • Cruce De ejes

Los sistemas convencionales de suspensión hacen una aproximación simplificada, tomando cada rueda por separado – una cuarta parte del vehículo – colocando un elemento elástico y un amortiguador asociado a cada rueda por separado. Este sistema es insuficiente y por este motivo se utilizan habitualmente las barras estabilizadoras. Muy pocos sistemas, la mayoría suspensiones activas, utilizan modos de suspensión para controlar específicamente estos movimientos y así aumentar el rendimiento de la dinámica de los vehículos.

Sistema de Suspensión Creuat

Aunque muchos sistemas de suspensión interconectados pueden lograr un cierto grado de control sobre cada uno de los modos de suspensión, la mayoría de ellos son bastante complejos y necesitan mecanismos de control adicionales para hacerlo operativo, perdiendo de esta manera la mayoría de las ventajas de un sistema puramente pasivo.

Las ventajas del Sistema de Suspensión Creuat están basadas en la simplicidad y sencillez de su diseño. El esquema del sistema es sencillo y puede adaptarse a la mayoría de los vehículos con unos mínimos cambios.

Sistemas Convencionales

Las suspensiones convencionales se basan en los elementos de suspensión que proporcionan una cierta elasticidad y una cierta amortiguación al movimiento entre la rueda y el chasis. Normalmente estos elementos son individuales para cada rueda, excepto para conexiones transversales específicas que incrementan la dureza al balanceo. En la mayoría de los casos estos elementos también se llaman barras anti-balanceo, que incrementan el grado de elasticidad de la rueda opuesta al movimiento

Aparte de esto es difícil encontrar ningún otro caso de conexión. Tan solo algunos coches antiguos como el Citroën 2CCV y el Mini Morris introdujeron una conexión longitudinal sin ninguna ventaja si los comparamos con los sistemas convencionales. La filosofía en estos casos era suavizar el movimiento de cabeceo a cambio de aumentar la dureza al balanceo. El relación de la dureza entre el balanceo y el cabeceo podría ajustarse, pero entonces el movimiento vertical era más duro, tanto como si hubiesen utilizado barras estabilizadoras.

Para optimizar realmente el rendimiento de la suspensión seria deseable controlar la dinámica del vehículo respecto a todos los movimientos del chasis, no sólo de los movimientos de cabeceo y de balanceo, como se hace en una suspensión convencional, donde los movimientos del vehículo se controlan por la elasticidad y la amortiguación características de los elementos de suspensión de todas las ruedas, y así no se puede saber si el movimiento de la rueda está causado por el balanceo o el cabeceo del coche o por un bache de la carretera.

Para controlar los movimientos del chasis separadamente es necesario interconectar no tan solo los componentes elásticos, sino también los de amortiguación. De hecho, parece razonable que los valores de los elementos de amortiguación se relacionen con los valores de los elementos elásticos y por tanto las dinámicas del vehículo puedan optimizarse con la dureza más adecuada a cualquier condición.

La tecnología de la suspensión Creuat proporciona una solución efectiva y simple que obtiene el máximo control sobre la dinámica del vehículo respondiendo a cada movimiento del chasis además de distribuir el peso entre todas las ruedas.

Sistemas Activos y Pasivos

Los sistemas activos pueden proporcionar control ilimitado sobre la dinámica del vehículo. Controlan los cambios de energía asociados a los movimientos de las ruedas, y por tanto controlan la posición del chasis con respecto a la carretera.

Los sistemas activos necesitan dos elementos con un alto coste: los sensores y los actuadores. Los sensores sirven para determinar los movimientos del vehículo, y los actuadores para responder a las fuerzas exteriores. Además los actuadores también precisan una fuente de energía. Los sistemas activos han sido implementados en coches de gama alta, pero no se ha podido demostrar fiabilidad y eficacia para su comercialización. Muy pocos fabricantes lo han instalado en sus coches de serie.

En 1981 Lotus instaló un sistema de suspensión activa en la F1. Las ventajas obtenidas no las consiguieron con ningún otro tipo de suspensión y a consecuencia de su éxito fue orohibida en la F1.

Los pros y contras de un sistema activo pueden resumirse de la siguiente manera:

Control total de la dinámica del vehículo

Máxima estabilidad y tracción

Máximo confort

Confianza

Coste de fabricación y mantenimiento

Consuno de energía